Por qué los galanes turcos conquistaron a Latinoamérica
Carisma, historias de superación y producciones cuidadas: las claves del fenómeno que tiene a millones de hispanohablantes pegados a la pantalla.
En la última década, las telenovelas turcas pasaron de ser una curiosidad a dominar las tardes de millones de hogares hispanohablantes. ¿Qué explica este fenómeno?
Por un lado, las producciones: paisajes espectaculares de Estambul, vestuarios cuidados y tramas que mezclan romance, familia y drama en dosis perfectas. Por otro, los protagonistas, muchos de ellos con historias de origen humilde con las que el público se identifica de inmediato.
Actores como Can Yaman se convirtieron en auténticos ídolos sin necesidad de hablar español: sus gestos, su carisma y, sobre todo, sus historias personales hicieron el resto. La comunidad latina encontró en estas series una mezcla de emoción y cercanía que pocas producciones logran.